Nuestro organismo produce grandes cantidades de proteína todos los días, entre ellas está el colágeno. Esta proteína es esencial e indispensable para ayudar con los tejidos, la elasticidad de la piel y su regeneración.

Qué es el colágeno

En ocasiones cuando pensamos en el colágeno, lo primero que se nos ocurre o viene a la mente es un mundo cosmético, tratamientos de belleza o las diferentes aplicaciones estéticas que este pueda tener. La realidad es que el colágeno es una sustancia natural que es producida por nuestro propio organismo y desempeña un papel importante en cuanto al buen funcionamiento de los tejidos y su elasticidad.

¿Dónde se presenta el colágeno?

De esta manera podemos decir que el colágeno se presenta en la composición de los huesos, ligamentos, cartílagos en las articulaciones y los tendones. Con el paso del tiempo esta proteína natural va perdiendo su efectividad y resquebrajándose. Su producción es cada vez menor, lo cual lleva a una disminución de la densidad ósea.

Comenzamos a padecer de dolores en nuestras articulaciones y el más odiado por las mujeres es la aparición de las marcas de la edad o arrugas. Ya en la etapa de envejecimiento, disminución y deterioro de la salud, una de las soluciones prácticas es administrar colágeno en nuestros cuerpos, para reforzar la producción que ha disminuido o en casos que no podemos generar.

La disminución de colágeno, nos lleva a problemas de salud

Ya que esta se puede conseguir en alimentos con alto contenido de azúcar y grasas, como lo son la gelatina y embutidos. Sin embargo, varios de estos alimentos pierden parte de las propiedades del colágeno mediante su proceso de cocción.

Siempre podremos consultar con especialistas, los cuales te pueden recomendar una mejor alimentación, ingiriendo todo el colágeno que necesitamos en nuestros cuerpos. Por lo tanto, es importante saber que existen complementos alimenticios en locales de salud y en farmacias con venta libre, los cuales con ellos podremos darle a nuestro organismo el colágeno que necesita.

Sirviendo así y cumpliendo su función de nutrir los tejidos blandos como tendones, cartílagos, meniscos, piel y ayudando a reducir esos dolores y malestares de nuestras articulaciones. Este también nos ayuda a prevenir la osteoporosis y ayuda a combatir la artrosis. Ayuda a revitalizar la piel, haciéndola más elástica y evitando que sea más propensa a tener arrugas que pueden hacer que aparentemos más edad.

Esperamos que te haya ayudado este artículo, para cualquier duda consulta en nuestra Clínica de Fisioterapia en Sevilla.