Esta nueva especialidad médica ha adquirido gran relevancia en países como Francia y Portugal. La posturología constituye un área de especialización dentro de las ciencias de la salud que aportan datos muy concretos sobre una problemática subyacente de mayor envergadura.

En este artículo encontrarás toda la información para conocer esta innovadora disciplina y estar al día de las tendencias en las ciencias de la salud.

Concepto de posturología

El objetivo de la posturología es el completo estudio sistema tónico postural (STP), así como su regulación, las alteraciones que conllevan a la adaptación sistemática general y sus formas de tratamiento.

La bipedestación en el ser humano depende de un mecanismo de control que advierte de cualquier variación postural del cuerpo con respecto al entorno. Mediante los exocaptores (ojo, oídos, pies) y los endocaptores (los efectores de la acción: los músculos) se produce el equilibrio ortostático y el envío de información.

De producirse una desregulación de uno o varios captadores del sistema tónico postural, se produce una adaptación automática para contener la visión dentro del plano de la horizontalidad y generar un ahorro del gasto energético.

Esa adecuación del organismo se desarrolla en cascada y crea alteraciones funcionales o de forma en diferentes áreas corporales, desestabilizando los entramados musculares y cursando con dolor.

La figura del posturólogo es la encargada de analizar de forma individualizada todos esos factores intervinientes para dar con el origen del desequilibrio y crear una adaptación personalizada del tratamiento para corregirlo.

Historia

Conocer los mecanismos posturales ha constituido, desde siempre, una necesidad para el hombre en el área de la salud.

Motivado por el estudio de investigadores y neurofisiólogos, es a partir del siglo XIX cuando verdaderamente se empieza a trabajar con datos fehacientes que permiten un mejor conocimiento.

Así, la medicina puede entender con mayor precisión el fenómeno de la bipedestación (mantenerse de pie) y amoldarse a los fenómenos afectados por la gravedad.

Es ahí cuando se define a través de qué vías el cuerpo humano recibe referencias sobre el entorno y su posición en el mismo.

Nace así la posturología moderna, dando pie en 1890 a la creación de la primera escuela de posturología en Berlín e iniciándose un desarrollo continuo con base en diferentes estudios de investigadores de campos tan diversos como la fisiología, medicina, neurología, matemáticas o kinesioterapia, entre otras.

La postura se define como un acto involuntario, cuyas patologías y desórdenes son más complejos de lo que inicialmente se creía. De hecho, un posturólogo valorará la sintomatología reflejada por el paciente como un mero elemento de información.

Esta base de datos corporal es un mecanismo de comunicación que transmite el erróneo funcionamiento, por exceso o por defecto, de las vías neurosensoriales.

 Es pues la postura corporal simplemente el reflejo visible de un sistema mucho más complejo.

La postura es, pues, la adaptación biomecánica generada por el sistema locomotor que el sistema nervioso genera como sistema de salida a los datos de entrada obtenidos por los receptores sensitivos y los exteroceptores, de forma que mantengamos el equilibrio y tengamos una referencia espacial de nuestro entorno.

Procedimiento de la posturología

Situado sobre una plataforma, de pie en posición estática, se indican al paciente dos consignas en condiciones experimentales: “ojos abiertos” y “ojos cerrados”.

Las secuencias de análisis tienen una duración de 51,2 segundos y durante las pruebas no debe modificarse el polígono de soporte.

La lectura postural del paciente la realiza un ordenador, registrando por segundo el registro posicional de esa persona y arrojando una representación en forma de traza a tiempo real. Esta trayectoria que recorre la proyección registrada se llama sta tokines grama, y permite calcular los parámetros que indican el modo en que se mantiene en equilibrio el paciente.