La práctica del deporte sin un debido cuidado implica problemas físicos que pueden interferir con el desempeño de cualquier deportista.

Entre los problemas más comunes que afectan a muchos corredores o deportistas está la contracción involuntaria del tríceps sural, mejor conocida como “subirse los gemelos”.

En qué consiste

Esta afección causa un dolor intenso en el músculo y según expertos, es causada por una mala hidratación. El músculo requiere mantenerse hidratado para así poder desechar las toxinas. Cuando el músculo tiene dificultad para quemar oxígeno se contrae, lo que provoca el intenso dolor.

Correr o ejercitarse sin una preparación física y llevar una vida sana conlleva a sufrir espasmos musculares. Por ello es importante tener en cuenta varios aspectos como la alimentación, el descansar bien y el entrenamiento físico. No respetar estas normas pueden ser la causa de porqué se suben los gemelos.

Causas de la subida del gemelo

Los músculos requieren de una buena nutrición y un calentamiento antes de realizar cualquier deporte. Un excesivo esfuerzo físico también puede provocar el desgaste muscular. Entre las causas más comunes están las siguientes:

  • Deshidratación.
  • Práctica de deportes sin previo calentamiento.
  • Poco descanso o falta de sueño.
  • Mala alimentación.
  • Consumo de alcohol, tabaco y café.
  • Mala circulación en el tren inferior.

Generalmente los gemelos suelen subirse durante el entrenamiento o después del mismo, cuando el músculo está en reposo, aunque también se han dado casos de deportistas que han sufrido esta dolencia durante la noche y han presentado calambres nocturnos idiopáticos. Para estos casos es recomendable una sesión de calentamientos de 15 minutos antes de ir a dormir.

Recomendaciones para que no se te suba el gemelo

Muchos deportistas y personas que realizan actividades físicas presentan estos dolores sin saber por qué. Sin embargo, prevenir este problema es muy sencillo si se lleva un estilo de vida sano y se tiene un cuidado de nuestro cuerpo.

  • No abuses de los entrenamientos. Si practicas atletismo, ciclismo o fútbol, realiza un calentamiento y ten al menos dos días de descanso.
  • Mantén una correcta hidratación antes, durante y después del entrenamiento. El músculo necesita estar hidratado para mantenerse limpio de toxinas.
  • Lleva una alimentación sana. Consume un desayuno y un almuerzo balanceados, que reúnan proteínas, carbohidratos y vegetales.
  • Descansa el tiempo suficiente para que tus músculos se relajen. Dedica al menos ocho horas de sueño y haz pausas de media hora durante cada entrenamiento.
  • Si los espasmos son muy continuos consultar con nuestra clínica de fisioterapia Sevilla y descartar alguna patología.