Un excesivo esfuerzo físico repercute de manera significativa en el cuerpo. Entre esas afecciones existe una muy común cuyas causas son discutidas. Se trata de las agujetas, una afección que aparece tardíamente en los músculos debido al exceso de actividad física. Es una afección que puede ser muy molesta, por lo que requiere un tratamiento fisioterapéutico. Aún se discute el por qué se producen las agujetas. Se sostiene la teoría de que se debe a la acumulación de ácido láctico en los músculos, pero esta teoría está siendo refutada por expertos. El punto es ser cuidadoso al momento de realizar deporte o ejercicio.

¿Qué son las agujetas?

Las agujetas consisten en la rotura de microfibras musculares causada por el excesivo esfuerzo físico al practicar deporte o hacer ejercicio. Cuando esto sucede se presentan fuertes dolores musculares en la zona sobreexpuesta al esfuerzo físico.

Causas de las agujetas

Las causas de porqué se producen las agujetas están determinadas en teorías que hasta la actualidad siguen siendo discutidas, pero la más aceptada es la del sobreesfuerzo físico en el deporte.

La teoría más común pero más discutida es la de la excesiva acumulación de ácido láctico en los músculos debido a la actividad metabólica. Actualmente esta teoría se ha catalogado como errónea.

También se sostiene que puede deberse a un fuerte calentamiento de los músculos al practicar actividades.

Tratamiento y prevención para las agujetas

Actualmente no existe un tratamiento médico eficaz para tratar de raíz las agujetas ya que son inexactas las teorías de porqué se producen las agujetas. Sin embargo se pueden tomar medidas de prevención para evitar los dolores, tales como:

  • Realizar un previo calentamiento antes de practicar cualquier ejercicio o deporte. Conviene realizar un calentamiento de una media hora y luego se puede ir aumentando la fuerza del ejercicio.
  • Al terminar la actividad, conviene realizar un estiramiento de las zonas musculares usadas para el ejercicio. Con unos 10 minutos será suficiente.
  • Tomar unos minutos de descanso para ayudar a reparar las microfibras rotas para que recuperen su estado natural.
  • Realizar un poco más de ejercicio ayuda a favorecer la circulación sanguínea de la zona afectada y ayudar a la cicatrización de las roturas.
  • Tener una alimentación equilibrada que contenga proteínas, carbohidratos y alimentos lácteos para fortalecer la zona afectada y favorecer su recuperación. También conviene beber suficiente agua.
  • Tener las suficientes horas de sueño necesarias también influye en la prevención de los dolores. Otros factores como el estrés propician las molestias.

Si tienes agujetas o molestar muscular nosotros estamos a tu disposición. Puedes consultarnos cualquier duda aquí.