¿La altura de tu bóveda plantar es demasiado prominente y no sabes por qué? Pues es muy probable que tengas el pie cavo.

A diferencia de los pies planos, las personas con esta patología se caracterizan por tener unos pies demasiado arqueados. En este artículo, nuestra clínica de Fisioterapia Sevilla te explica en qué consiste tener los pies cavos, sus causas y cómo tratarlos.

Qué son los pies cavos

La principal característica de los pies cavos es poseer una bóveda plantar muy pronunciada hacia arriba, teniendo más arco de lo habitual. Suelen ser pies con muchos problemas ya que al estar en constante retracción y tensión muscular suelen ser muy molestos.

Síntomas y causas de los pies cavos

La única y principal causa de esta enfermedad se debe a un factor neuro-musco-esquelético, viene de nacimiento y afecta de un modo aislado y sistemático a los músculos y los huesos del arco del pie.

La flexibilidad del pie se ve impulsada hacia arriba, lo que hace que durante los primeros pasos del bebe el pie comienza absorber los impactos entre el suelo y la planta se vuelva más prominente, provocando que los dedos comiencen a volverse rígidos. El cambio solo se puede ver durante una edad ya avanzada.

Los principales síntomas suelen ser:

  • Dolor en los dedos y dorso del pie ya que son demasiado prominentes.
  • Molestia en la almohadilla plantar de la zona delantera del pie: Esto se da por el hecho de que el pie tiene menos superficie de apoyo y se carga demasiado en esa zona.
  • Callosidades en las zonas donde existe mayor apoyo.
  • Tendinitis.
  • Dolores de espalda, sobre todo en la zona lumbar.
  • Aparición de esguinces a causa de la repetición de posturas.

Cómo tratar los pies cavos

Los pies cavos tienen distintos tipos de tratamiento, dependiendo de si se trata de un problema neurológico o solo musculo-esquelético.

Solo si se trata de un caso de pie cavo severo en donde se presente dolores y malestares fuertes se debe recurrir a la operación, en el resto de casos se puede hacer ejercicios que pueden ayudar a aliviar los dolores. Las mejores alternativas para su tratamiento son:

  • Uso de plantillas ortopédicas, que te ayudaran a corregir un poco la curvatura del arco del pie.
  • Ejercicios de fisioterapia.
  • Caminar descalzo.
  • Uso de zapatos cómodos y acolchados que permita que se flexibilicen de los dedos.