El método que trabaja nuestras lesiones sin producirnos dolor y que además tiene efectos inmediatos se llama el “Concepto Mulligan”. En este artículo, nuestra Clínica de Fisioterapia en Sevilla queremos explicarte qué es y para qué sirve.

Qué es el Concepto Mulligan

El concepto Mulligan es una técnica de terapia manual desarrollada por el fisioterapeuta neozelandés Brian Mulligan, en la década de los 70. Consiste en un modelo teórico de fallo posicional articular, es decir, el fisioterapeuta buscaba la posición articular en la que el dolor cede.

Mulligan sostenía que un traumatismo podía causar que las articulaciones del cuerpo cambiaran de posición, lo que causaba dolor en la musculatura que la rodeaba. Mulligan denominó esto como “defecto de posición” y planteó la idea de que debía ser corregido. En resumen, la técnica busca corregir el movimiento fisiológico sin dolor.

Cómo funciona el Concepto Mulligan

El objetivo del concepto Mulligan es devolver las articulaciones a su posición natural empleando técnicas indoloras. Esta técnica emplea tres tipos de tratamiento:

  1. Tratamiento manual.
  2. Autotratamiento.
  3. Aplicación de vendajes y la corrección de la posición articular.

Todas tienen el mismo objetivo que es restablecer la posición articular natural y la movilidad. La técnica se puede realizar por el mismo paciente en casa o acudir con un fisioterapeuta especializado. En el método trabajan conjuntamente el fisioterapeuta, quien pide al paciente que realice el movimiento que le produce dolor, y el paciente, quien realiza una serie de movimientos que se le indican.

También suele emplearse una banda elástica para ayudar a devolver la posición correcta a las articulaciones y reducir el dolor. Esta técnica ha ido evolucionando con el paso de los años y sus resultados son muy efectivos. En países como España, el concepto Mulligan ha sido muy valorado por reconocidos fisioterapeutas.

Indicaciones del Concepto Mulligan

El concepto Mulligan funciona perfectamente en algunas lesiones músculo esqueléticos, ya sean de origen accidental o algún trastorno articular. Estas son los dolores y lesiones que puedes solucionar con el concepto Mulligan:

  • Dolor de naturaleza no inflamatoria.
  • Dolor agudo producido por lesión.
  • Inmovilidad causada por artritis.
  • Condiciones quirúrgicas que inmovilizan el miembro y producen dolor.
  • Dolor de cabeza producido por problemas cervicales.
  • Mareo asociado con problemas cervicales.
  • Dolor y movimiento de mandíbula o restricciones de la ATM.
  • Esguinces de tobillos crónicos o agudos.
  • “Codo de tenista”.

Contraindicaciones del Concepto Mulligan

El concepto Mulligan no siempre es la alternativa terapéutica para tratar el dolor. Es posible que produzca dolor en algunas zonas donde se aplique, por lo cual, en este caso, está contraindicado y no debe ser aplicado en dicha zona. La idea del tratamiento es que no se produzca dolor de ningún tipo.